Buenas, este es mi último mensaje aquí.
Cuando empecé el curso y tuve que elegir varias materias opcionales, elegí Psicología por comodidad. Me habían comentado que no había examen y que era más fácil de aprobar que otras asignaturas. Quizás es verdad, pero no sin esfuerzo.
Tras estos meses, he cambiado de opinión. Es una de las asignaturas de las que tienes que estar más pendiente cada semana. No tiene examen, pero exige control diario (Blogger, Gmail, Blog Siglo XXI...). Es decir, una especie de rutina que se ha convertido en costumbre.
El 1er trimestre fue "plácido". Consistía en realizar trabajos normales de ordenador. Todo era relativamente fácil. Pero con el 2º trimestre, llegaron las complicaciones.
La idea de tener que realizar un trabajo muy personal para contárselo al resto de la clase, me disgustaba. No era capaz de escoger una historia que fuera ideal para presentarla. Finalmente, la escogí con resignación.
A lo largo de muchas semanas, tuve que presentar varios relatos a mi profesor. Siguiendo sus correcciones, al final quedó muy bien.
Lo difícil fue cuando tuve que exponerlo delante de toda la clase. Fue complicado, porque la inseguridad se apoderó de mí. Pero viendo que todos íbamos pasando por lo mismo, se fue pasando poco a poco.
Como ya comenté en el debate conjunto sobre la valoración del curso, no me gustaría volver a hacerlo en un futuro. Pero a pesar de esto, los 2 trimestres de este curso me han ayudado mucho. He visto que contar algo personal puede suponer a veces hasta quitarte un peso de encima. Abrirte a los demás (siempre sabiendo a quién, claro está), no es tan malo. Al fin y al cabo esa historia se la conté a mis compañeros con los que he compartido tantas horas durante 2 años. Concluyendo, es otra forma de ver la psicología. Hacerlo más ameno y sin seguir las típicas pautas de otras asignaturas, puede conllevar a aprender más.
Me despido... ¡Saludos!
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